
Entendemos el liderazgo como una competencia que permite movilizar a otras personas, y a uno mismo, en dirección a unos objetivos. El liderazgo efectivo está basado en una sólida inteligencia emocional, que permite un mejor conocimiento de uno mismo y una mejora del autocontrol en diversas situaciones, así como el desarrollo de una influencia efectiva a partir del conocimiento del otro. El liderazgo es una competencia que necesitan no sólo las personas que dirigen equipos, sino también todas aquellas personas cuyas funciones profesionales requieren de altas dosis de iniciativa personal.
En general, cuando trabajamos el liderazgo, el contexto de la acción suele ser la necesidad de potenciar los comportamientos de éxito de personas que dirigen equipos, o son potenciales responsables de equipos. Por ello, los contenidos básicos de referencia suelen basarse en los siguientes:
- El reto del líder: conseguir que un Grupo funcione como un Equipo.
- Las diferencias entre Dirigir y Liderar.
- La adaptación del estilo de liderazgo al momento de vida del equipo.
- La adaptación del estilo de liderazgo a la madurez de las personas.
- El liderazgo a partir del desarrollo de la Inteligencia Emocional.